Pocos lugares reúnen tanto misterio y belleza a la vez como la Ensenada de Utría, allí el visitante puede observar una serie de estribaciones montañosas semiocultas entre la bruma y cubiertas de exuberante selva tropical que termina en el mar. Sus calmadas y cálidas aguas son un lugar propicio para la llegada de especies migratorias como tortugas marinas, aves y ballenas, además, es el sitio ideal para el desove de distintos peces. Así mismo, resulta un paisaje cambiante que crece y decrece según la marea, con sinuosos esteros entre el manglar que alcanzan notorios cambios en sus niveles.